Estructurada en torno a la interacción entre la arquitectura, el diseño de interiores y la naturaleza, esta residencia explora el acto de habitar a través de la luz, el agua y la continuidad perceptiva. El diseño sigue una estrategia de «dentro hacia fuera», en la que la experiencia espacial se convierte en el principal generador de la forma. Más que un objeto arquitectónico cerrado, la arquitectura se despliega como un paisaje interior en constante intercambio con su entorno, creando un ambiente doméstico en sintonía con el bienestar, la apertura y una estrecha relación con el lugar.
En el centro de la composición se encuentra una piscina integrada que funciona como eje organizador de toda la vivienda. Más que un elemento decorativo, el agua se convierte en un dispositivo arquitectónico activo que estructura las relaciones entre la privacidad y la apertura. En la planta baja, separa los espacios sociales de un estudio privado, permitiendo que la reflexión, el movimiento y la luz medien en la experiencia del espacio. En el nivel superior, la piscina establece una sutil distancia espacial entre la suite principal y los dormitorios secundarios, reforzando la tranquilidad y la intimidad sin interrumpir la fluidez de la planta general.
La intervención se define igualmente por su relación coreografiada con la luz natural. Pantallas, voladizos, vegetación y patios interiores filtran la exposición solar a lo largo del día, creando una secuencia dinámica de sombras, reflejos y entornos espaciales cambiantes. A medida que la luz del sol se desplaza por las superficies y la vegetación, los interiores se transforman continuamente. Este enfoque bioclimático no solo mejora el rendimiento medioambiental, sino que también refuerza la relación emocional entre los habitantes y su entorno natural.
Grandes paneles de cristal correderos disuelven los límites entre el interior y el exterior, permitiendo que los patios, el agua y la vegetación se conviertan en extensiones de la vida cotidiana. A través de su equilibrio entre la honestidad de los materiales, la sensibilidad medioambiental y la riqueza experiencial, el proyecto transforma la vida doméstica en una experiencia ricamente estratificada y en continua evolución.
